El Bierzo es una tierra de matices, y pocos vinos logran capturar la esencia de su minifundio como El Castro de Valtuille Mencía Joven. Elaborado por la prestigiosa bodega Castro Ventosa, este tinto no es solo un vino joven más, es el resultado de un rompecabezas vitícola que combina la herencia de cientos de pequeñas parcelas en un solo proyecto lleno de frescura y carácter.
El alma de 352 parcelas
Lo que hace verdaderamente especial a este vino es su procedencia. Lejos de venir de una gran explotación uniforme, se nutre de aproximadamente 352 mini parcelas repartidas en 17 parajes diferentes de Valtuille de Abajo. Esta fragmentación, típica del paisaje berciano, permite que el vino refleje una enorme diversidad de suelos, que van desde los arcillosos hasta los arenosos y ricos en materia orgánica.
A pesar de su etiqueta de "joven", la base de este vino son viñedos de más de 85 años. Esta edad avanzada de las cepas aporta una concentración y una profundidad que difícilmente se encuentran en otros vinos de su categoría. La mezcla es un fiel reflejo de la viña antigua: un 85% de Mencía acompañada por un 8% de Alicante Bouschet y un 7% de uvas blancas y otras variedades que crecen mezcladas en el campo.
Elaboración respetuosa y mínima intervención
El proceso en bodega busca preservar la pureza de la fruta. La vendimia se realiza de forma manual durante 25 días, trasladando la uva con mimo para iniciar una fermentación impulsada exclusivamente por levaduras autóctonas. Este proceso se lleva a cabo en depósitos de acero inoxidable con un control estricto de temperatura (entre 22 y 24 grados) para mantener intactos los aromas primarios.
Tras la fermentación, el vino realiza la maloláctica y reposa durante 3 meses en fudres de madera de 5.000 litros. Este breve paso por madera de gran formato no busca aportar sabores tostados, sino asentar el vino, redondear sus taninos y permitir que se ensamble la mezcla final antes del embotellado.
Notas de cata y perfil de la añada
A pesar de veranos marcados por el calor y la sequía, como los últimos registrados, el equipo de Castro Ventosa ha logrado mantener un vino equilibrado, con un grado alcohólico moderado de 13% vol. El resultado es un tinto fluido, muy aromático y con esa vibrante acidez atlántica que caracteriza a los grandes vinos del noroeste español. Es, sin duda, la máxima expresión del "vino de pueblo" llevado a su excelencia técnica.
Fuente: Vivino
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